Mi cordura navega en el naufragio
mientras yo me pierdo en el bosque de la angustia
fue entonces cuando escuche tu voz.
De tanto caminar por las sendas de la llorona
me encontra al final de los secos arboles
estaban como mis animos palidososos
tan llenos de miedo y pavor frente al futuro.
Una casa llena de paranormales actos
que me llamaban a entrar
puertas rechinantes por todo rincon
las sabanas ondeanates en las habitaciones
fue alli donde postrado me vi en el lecho del dolor.