domingo, 15 de mayo de 2011

HIMNO GOTICO

Negras son nuestras vestiduras
no por nosotros sino por vosotros
por nuestra dudas e inquietudes
oscuros los lugares que freccuentamos
no por necesidab de escondernos
sino por el miedo a ala oscuridab superado
macabra es nuestra prescencia siempre no por
ser de mal corazon sino por marcar la diferiencia
por nos señalas con el dedo y os jusgas ignorante
marcamos la diferiencia de eso tenemos el valor
la raza de la noche.

HELADOS CAMPANARIOS

Puedes verme voltea aqui estoy
a tu espalda fria soy una sombra fria
mi habitacion es el dolor no
oyes al filo de la noche funebre
campanarios funebres indican que
vine a llevarte y no hay nada por hacer.

Ya voltea aqui estoy la rafaga de viento te
avisa mi prescencia macabra no puedes aun
cierra los ojos y me veras una sombra negra
de infernal realidab nocturna tan eternal.

Cierra los ojos ya vine a llevar los animales
lamentan tu partida luego tu ambiente
tiembla de tu fin el aliento llevar.

Soy un espiritu triste y soledab mi morada
el escape te dare a tu alma al luz eterna al final del tunel
fin de dolor ya ven hacia mi.

No escuchas aun los helados camapanarios
presta atencion y veras mi figura tan manchada de
negro el color de tu ultima morada sepulcral.

Cierra los ojos ya no los volveras a abrir
soy la rafaga de viento que te cubre hasta las
entrañas y te hace caer en dulce sueño
eterno puedes verme.

Estoy al rededor del mundo soy el fin de vida
ausencia de vida rondo a cada ser humano
viviente esperando el momento
para quitarte la vil escoria que te asedia
.

viernes, 13 de mayo de 2011

VELADORA

La vida del hombre
es como el campo
no eterno que pasa el tiempo
y muere
es semejante a la rafaga
que al llegar apaga
la veladora
que ensendida esta
la apaga la que da vida al  nacer
la vida es como veladora
tal ves refulgente
luz y bella
pero al paso de del relog
se consume la cera y no
queda nada mas que sus restos
es tan efimera.

martes, 10 de mayo de 2011

RASGONES

Mis  rasgones se queman como fuego
como se consumió nuestro amor.

Aquellos días de nuestro amor se murieron
en otoño hasta quedar cenisas tan cansadas.

El amor que sentí por ti quedo olvidado en una estrella que nunca brillo
nuestros rasgones de amor en árido desierto se sofocaron como en el fuego.

Nuestro amor se cae como hojas de otoño consumidas en invierno
es semejante  a las hojas que caen en el río y se mueren.