Mis rasgones se queman como fuego
como se consumió nuestro amor.
Aquellos días de nuestro amor se murieron
en otoño hasta quedar cenisas tan cansadas.
El amor que sentí por ti quedo olvidado en una estrella que nunca brillo
nuestros rasgones de amor en árido desierto se sofocaron como en el fuego.
Nuestro amor se cae como hojas de otoño consumidas en invierno
es semejante a las hojas que caen en el río y se mueren.
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